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Telma se cree Letizia

La 'hermana buena' de S.A.R. Doña Letizia, Telma Ortiz, denunció a más de 57 medios de comunicación buscando medidas cautelares que hicieran que se protegiera su imagen y su privacidad. Junto a ella, apoyó la denuncia su pareja Enrique Martín-Llop.

Finalmente, la juez M.L. Pérez Padilla ha desestimado la denuncia y condenado a la hermana de la Princesa a abonar las costas del juicio. Esta medida ha vuelto ha desatar el eterno debate sobre dónde está el límite que tienen que guardar los medios de comunicación y quién merece ser centro de las noticias y quién no.

Yo sigo pensando que los medios tendrían que dejar de lado a todos los miembros de la familia Ortiz Rocasolano, exceptuando a Doña Letizia, ya que ella misma se lo ha buscado. Ni Telma ni Érika merecen este trato de los medios: ni son tan conocidas como para serlo ni sus vidas tienen tanto interés para la población. A mi, por lo menos, me importa una (adreim) miqueta qué narices hace Telma en su vida privada. Prefiero a Leti. Como si se dedica al estraperlo, vaya.

Bruni, la popularidad que le falta a Nicolás

Todos nos sorprendimos cuando Nicolás Sarkozy anunció su separación, poco después de convertirse en el Jefe del Estado de Francia. Pero aún nos sorprendimos más cuando descubrimos que su nueva pareja no era otra que la afamada Carla Bruni.

Protocolariamente, se aceleró la boda por dos grandes razones. En primer lugar, para evitar problemas en la ordenación (recordemos que sin matrimonio no hay cónyuge y que sin cónyuge no hay puesto) y, en segundo lugar, para favorecer la imagen taaan tradicional que tiene el político conservador.

Sin embargo, y dadas las últimas actuaciones del Presidente (recordemos el mítico y desagradable “márchate, gilipollas”), la Bruni se está convirtiendo en el mejor método para el gabinete Sarkozy para recuperar sus popularidad. ¿No me créeis? Examinemos la última aparición pública del matrimonio: su visita a Inglaterra.



En primer lugar, destacar el look de la primera dama, excesivamente cercano a la imagen de Jackie Kennedy. Después, miremos las posiciones: Carla Bruni está colocada en el lugar correspondiente a su marido, teniendo en cuenta la categoría superior de la Reina Isabel frente a su marido.

La foto manda, y la notoriedad lo sabe. ¿Y quien manda en la foto? Carla Bruni. Aunque después ya ocuparía su lugar correspondiente, lo cierto es que ésta ha sido la foto que sale en los medios. Y, aunque no entiende de protocolo todo lo que debería, sí que entiende de imagen y popularidad y ¡vaya cómo lo usa! ¿Alguien recuerda porqué estaban allí? No, pero todos saben que la Bruni estaba. Y con eso parece bastar.