
Vicky Cristina Barcelona no es un peliculón. No es la historia que te cambiará la vida ni mucho menos. De hecho, es un punto de vista sobre el amor demasiado visto: la golfa, la estrecha, el mujeriego y los cuernos ocultos. Pero hay puntos del guión que me han parecido bastante interesantes y escenas casi perfectas como la discusión en la cocina o distintas confesiones.
El guión de VCB no es macanudo. Ni siquiera los personajes. Vicky es la típica tradicional que se cree a salvo una vez ha conseguido al marido perfecto aunque se da cuenta de que hay alguien que le puede dar mucho más. Ese mucho más es Juan Antonio, el machoman, el hombre aventurero que puede sacar a las remilgadas de su estupendo mundo de alianzas y matrimonios. Obviamente, a la que no puede sacar de ahí es a Cristina, prototipo de la mujer aventurera, fácil para el sexo (que no el amor), perdida e inmadura cuya excusa para no enfrentarse a la realidad es huir. Vamos, más mascado no podía estar todo.
Siento decir que Scarlett Johansson está eclipsada. Desde que vi “Lost in Translation” pensé que jamás podría decir eso, pero a la señorita, que da vida a Cristina se la comen por todos lados. Javier Bardem, brutal en el papel de un hombre un tanto veleta, atractivo, mujeriego y ¿enamoradizo? Rebecca Hall, preciosa y perfecta en la película. Pero lo siento, quizá sea por mi amor patrio o quizá por sus antecedentes, pero esta película sólo tiene un nombre: Penélope Cruz.

Espléndida como María Elena. En mi opinión el único personaje diferente al resto. Loca, esquizofrénica, agresiva y perturbante, María Elena es la pieza básica de la única nueva fábula sobre el amor que da la película: ¿hace falta eliminar todos los conceptos que tenemos sobre la pareja para encontrar el amor verdadero? Niñata de mierrrrdaaaa.

En el GH Indio, Goody fue informada, en rigusoso directo, de los resutados de unos análisis a los que se había sometido: tenía cáncer. Abandonó el programa para comenzar un tratamiento pero la evolución no es nada esperanzadora: le quedan de tres a cuatro meses de vida.